Cómo fijar tus honorarios como terapeuta: guía para cobrar lo que realmente quieres | Eli Lorente

Cómo fijar tus honorarios como terapeuta: guía para cobrar lo que realmente quieres

Hay dos formas habituales de fijar el precio de una sesión. Las dos tienen el mismo problema. Aquí están los números reales y una forma distinta de pensar tu tarifa.

Eli Lorente
Eli Lorente
Mentora de terapeutas
9 min de lectura
Mayo 2026

Cuando una terapeuta me pregunta cuánto debería cobrar, casi siempre ya tiene una respuesta provisional en la cabeza. Y casi siempre esa respuesta viene de uno de estos dos sitios: lo que le cuesta trabajar o lo que cobra la persona de al lado.

Ninguno de los dos es un error. Son puntos de partida razonables. El problema es que los dos llevan al mismo lugar: un precio que cubre lo justo, sin margen real para crecer ni para aguantar un mes flojo.

Vamos a ver exactamente cómo funciona cada método y por qué sus números no cuadran de la forma que parece.


Los dos métodos más usados para fijar el precio de una sesión

1

En base a horas y gastos

Calculas lo que te cuesta trabajar — local, gestoría, seguros, plataformas — y añades encima lo que quieres ganar. El precio de la sesión sale de dividir esa cifra entre las horas que quieres trabajar.

El más racional en apariencia
2

En base a la competencia

Miras lo que cobran otros terapeutas de tu zona o tu nicho y te sitúas en ese rango. Si ves que la mayoría cobra entre 60 y 80€, pones 65€ y listo.

El más habitual

Son métodos distintos pero tienen algo en común: los dos parten de lo que existe, no de lo que necesitas. Y esa diferencia importa más de lo que parece.

El problema del método basado en gastos

La lógica es sólida: sumo mis gastos, añado lo que quiero ganar y divido entre sesiones. Pero hay una variable que casi siempre se ignora.

No todas las horas que trabajas son horas facturables. Una terapeuta que da 20 sesiones a la semana también dedica tiempo a notas clínicas, coordinación con otros profesionales, formación continua, gestión administrativa y captación de nuevas clientas. Si trabajas 40 horas semanales, puede que solo 22 o 24 de esas horas generen ingresos directos.

Si calculas tu precio sobre 40 horas y luego solo facturas 22, el número que sale no cubre lo que creías que cubría.

El problema del método basado en la competencia

Aquí el error es diferente. Cuando miras lo que cobra otra terapeuta, no sabes nada de su estructura real. No sabes cuántos gastos tiene. No sabes si trabaja desde casa o alquila consulta. No sabes si complementa con otros ingresos. No sabes si su modelo es sostenible o si lleva tres años aguantando porque le compensa.

Copiar un precio sin saber qué hay detrás es como copiar el resultado de un examen sin ver el enunciado.

"El precio de mercado te dice lo que otros cobran. No te dice si les alcanza para vivir bien de su profesión."


Lo que dicen los números reales

Aquí es donde la mayoría de artículos sobre honorarios ponen un rango — entre 50 y 90€, depende de la ciudad, depende de la experiencia — y lo dejan ahí. Eso no te ayuda a tomar ninguna decisión.

Hagamos los cálculos de verdad.

Una terapeuta que quiere ganar 2.500€ netos al mes, tiene 400€ de gastos mensuales y una retención de IRPF del 15% necesita facturar aproximadamente 3.412€ al mes para llegar a ese número.

Concepto Cifra
Ingreso neto objetivo 2.500 €/mes
Gastos del negocio 400 €/mes
Retención IRPF (15%) ~512 €/mes
Facturación bruta necesaria 3.412 €/mes

Si da 20 sesiones a la semana — unas 87 al mes — necesita cobrar al menos 39€ por sesión para cubrir esa cifra. Hasta aquí todo bien.

Ahora el problema. El mercado promedio en España está alrededor de 65€ la sesión. A 65€, con 87 sesiones al mes, facturaría 5.655€. El cálculo parece holgado.

Pero 87 sesiones al mes son 20 sesiones por semana durante todo el año, sin semanas de vacaciones, sin bajas, sin semanas flojas. Con 46 semanas trabajadas — siendo generosos — la media real de sesiones por semana necesarias sube. Y si el año tiene un mes de agosto ligero, un mes de diciembre irregular y dos semanas de gripe, los números cambian más de lo que se espera.

La variable que nadie incluye

Calculamos siempre sobre el escenario ideal: todas las semanas llenas, todas las clientas estables, cero cancelaciones. La realidad tiene cancelaciones de última hora, bajas de clientas, semanas de formación y meses de transición. Un precio calculado sobre el escenario perfecto no aguanta el año real.

Este es el momento en el que tiene sentido parar y hacer el cálculo con tus números exactos, no con promedios genéricos.

Calcula tu tarifa mínima en 30 segundos

Introduce tu ingreso objetivo, tus gastos y las sesiones que quieres dar por semana. La calculadora te dice exactamente cuánto necesitas cobrar — y lo que pasa cuando ya tienes la agenda llena.

Abrir la calculadora →

La tercera forma: fijar el precio desde lo que quieres que sea tu negocio

Los dos métodos anteriores parten de lo que ya existe. El primero, de tus gastos actuales. El segundo, del mercado actual. Los dos te anclan en el presente.

Hay una forma distinta de hacerlo: empezar por el negocio que quieres tener y trabajar hacia atrás.

No se trata de poner un precio aspiracional que no puedas sostener. Se trata de hacer las preguntas en el orden correcto.

1

¿Cuánto quieres ganar neto al mes?

No lo que te conformas con ganar. Lo que quieres ganar para vivir bien de tu profesión, tener margen de ahorro y no pasar los últimos días del mes haciendo cálculos mentales. Pon ese número.

2

¿Cuántas sesiones quieres dar por semana?

No las que puedes dar si te esfuerzas al máximo. Las que puedes sostener semana tras semana sin que empiece a pesarte el trabajo. Hay terapeutas que funcionan bien con 12 sesiones semanales y otras con 25. El número correcto es el tuyo.

3

¿Cuánto tienes que cobrar para que los dos números encajen?

Este es el precio que necesitas. No el precio que te da vergüenza poner. No el precio que crees que el mercado acepta. El precio que hace que tu negocio funcione con la carga de trabajo que puedes sostener.

Si ese número está muy por encima del mercado, el problema no es el precio. Es que el modelo de sesiones individuales a esa carga de trabajo no da para lo que quieres. Eso tiene solución — pero no es bajar el precio.

Qué revela este cálculo

Cuando haces los números en este orden, muchas terapeutas descubren dos cosas. La primera: su precio actual es demasiado bajo para el negocio que quieren. La segunda, más importante: que aunque suban el precio, el modelo de sesiones individuales tiene un techo. Hay un punto en el que más sesiones ya no dan más dinero porque el tiempo se acaba. Eso es lo que hay que resolver — y no se resuelve ajustando la tarifa.


La objeción más común: "Si estoy empezando, mejor cobrar poco para ganar experiencia"

La objeción que más escucho
"Estoy empezando, así que voy a cobrar menos para ir cogiendo clientas y experiencia. Cuando tenga más rodaje ya subiré."

Es una lógica que suena razonable. Pero tiene tres problemas concretos que nadie suele mencionar.

Primero: la experiencia no llega más rápido con un precio más bajo. Si das 15 sesiones semanales a 45€ o a 75€, el aprendizaje es exactamente el mismo. El precio no acelera ni ralentiza tu desarrollo como terapeuta. Lo que cambia es cuánto cobras por ese aprendizaje.

Segundo: subir el precio después es más difícil de lo que parece. Las clientas que llegan a 45€ han tomado una decisión basada en ese precio. Cuando intentas subirlo, una parte se va. No por falta de valor, sino porque su decisión inicial fue económica. Empezar bajo crea una cartera que luego cuesta retener a precios correctos.

Tercero: el precio bajo no es neutral para quién llega. El precio es una señal. Un precio bajo atrae a personas que priorizan el coste por encima de otros factores. No siempre, pero sí con más frecuencia. Y ese perfil de clienta suele ser más difícil de comprometer con el proceso, cancela con más facilidad y es más probable que abandone antes de tiempo. Empiezas con más fricción, no con menos.

La experiencia que necesitas la ganas trabajando. El precio correcto lo fijas desde el principio con los números que ya tienes — aunque eso signifique que tardas más en tener la agenda llena. Tardar un poco más en llenarse con un precio correcto es mejor que llenarse rápido con uno que después tienes que cambiar.


Qué hacer ahora

Si has llegado hasta aquí con la sensación de que tu precio actual no refleja lo que quieres ganar, el primer paso es hacer el cálculo con tus números reales.

No el rango de mercado. No la estimación. Tus gastos, tu objetivo de ingreso neto, tu retención de IRPF y las sesiones semanales que quieres sostener. Con esas cuatro cifras sale un número concreto.

Y si ese número te dice que el modelo de sesiones individuales tiene un techo por debajo de lo que quieres ganar, eso también es información útil. Significa que el precio no es el único problema que hay que resolver.

Calcular mi tarifa ahora →

Carpeta exclusiva de recursos para terapeutas
Recursos exclusivos para terapeutas

Carpeta exclusiva de recursos:
herramientas y guías para crear un negocio estable

Accede a la carpeta exclusiva con todo lo que necesitas para construir ingresos predecibles como terapeuta. Sin depender del boca a boca ni de publicar cada día.

Acceder a los recursos gratuitos →
Seguir leyendo

Más artículos sobre negocio