BIENVENIDA A BORDO

Se supone que en esta página tengo que contarte quién soy sin que suene demasiado aburrido, y también dejarte claro lo que puedo hacer por ti. Pero lo cierto es que me da igual.

Es posible que lo hayas notado, pero lo cierto es que siempre he sido rebelde. Y cómo no, las normas del copywriting ahora mismo me la repampinflan.

 

Soy de las que piensa que cuando cuentas algo desde tus entrañas y te muestras sin esa máscara, la magia de la conexión sucede.

 

Podría decirte que soy mentora, eneatipo 3, libra con ascendente en cáncer, manifestadora en mi diseño humano y mil mierdas más.

 

Pero prefiero contarte qué carajo hago aquí y por qué hago lo que hago.

 

Llevo ya un tiempo jugando a esto de los negocios digitales… Se podría decir que entré en este mundillo comprando la idea de que se puede vivir de tu pasión y generar ingresos pasivos bajo la sombra de un cocotero.

 

Y no sé a ti, pero a mí eso no me pasó.

 

Después de muchos meses pensando en el plan estratégico para lanzar mi marca personal al mercado, hacer cursitos de wordpress para aprender a diseñar mi web y crear mi surtido de productos siguiendo la famosa escalera de valor… me di la gran hostia de realidad.

 

Me vi “emprendiendo un negocio” que facturaba con suerte 1000€ al mes. Vendiendo programas de acompañamiento a 497€ y trabajando con clientes que no aplicaban un carajo de todo el valor que les aportaba. 

 

Por si fuera poco, también hacía lanzamientos mediante webinar que me hacían vivir un nivel de estrés que no le desearía ni a mi peor enemigo.

 

A todo esto, añádele que me sentía incomprendida por mi alrededor. Nadie estaba metido en este mundo, y cada vez que me preguntaban a qué me dedicaba tenía que ingeniármelas para que no pensaran que estaba loca (ya ves tú, hoy siguen sin entenderlo. Les digo que me dedico al marketing digital).

Llegó un punto en el que tuve que tomar una decisión.

“O lo doy todo, o me busco un trabajo de 1.200€ al mes y dejo de jugar a ser emprendedora”.

 

Y como buen eneatipo 3, los mensajes de “esto es demasiado complicado, no vas a poder hacerlo”, “mejor búscate un trabajo de verdad”, en lugar de hundirme, me hicieron ir a por todas y dejarme de tonterías.

 

Tomé muchas decisiones a nivel personal que me ponían a mí en primera posición en la lista de prioridades. ¿Qué decisiones? Dejar una relación de pareja de 7 años en la que ya no era feliz, despedirme de una mascota, marcharme del lugar en el que nací, alejarme de un entorno que no me aportaba nada…

 

Y creer de verdad en mí. Invertir unos tantos cuantos miles de euros en los mejores mentores, crear un producto transformador y elegir yo con quién trabajar.

 

Entonces ese es el momento en el que comienzan a llegar los resultados. El 70% de las clientas que trabajan conmigo se convierten en caso de éxito, logrando pasar de tener un negocio que vende productos de bajo valor y que a duras penas llegan a fin de mes, a vender programas de alto valor altamente rentables y que les permiten ayudar de verdad.

 

Hoy tengo un negocio rentable que me permite vivir donde quiero (hoy es en Tenerife, mañana no lo sé), facturo 7 veces más que con mi trabajo por cuenta ajena, tengo un equipo que me están ayudando a hacer crecer mi sueño, y hacer posible que otras mujeres también lo hagan realidad.

 

Y así es como he llegado hasta aquí. Dejándome la piel, disfrutando del proceso, teniendo muchas ganas de abandonar pero siempre dispuesta a correr esa milla extra porque este es mi único plan. Y estoy dispuesta a lo que haga falta.

 

La pregunta es si tú estás dispuesta a hacer lo que haga falta para lograr ese sueño por el que decidiste emprender.

La teoría dice que aquí tengo que incluir testimonios de personas que han trabajado conmigo para convencerte de que tomes acción y me contrates.

 

La práctica dice que solo aprueba 1 de cada 6 personas que solicita una entrevista de cualificación para trabajar conmigo, logra acceder a ella. ¿Qué quiere decir esto? No, no es antiventa. Yo le llamo honestidad. No regalo mi tiempo a cualquier persona y tú tampoco deberías hacerlo.

 

Si quieres saber si puedo ayudarte o no, debes de realizar el siguiente test.